Marketing “sorpresa”

Empezamos con las cajas experiencia (wonderbox, smartbox, la vida es bella…) que  consistían en algo no especialmente novedoso, como es “regalar una experiencia” desde gourmet hasta multiaventura, pero que sí representaban una importante novedad: el formato, esto es, la forma en la que se presentaba el regalo, bien “empaquetado”.

Pues bien, ahora les toca el turno a las cajas de suscripción personalizadas o cajas “sorpresa”, que dan una vuelta de tuerca a este concepto.

El origen de esta idea es anglosajón y en España es la última tendencia en cuanto a prácticas de marketing se refiere. El objetivo es introducir los nuevos productos en el mercado, conseguir que el consumidor los pruebe y acabe comprando aquellos que más le han gustado. Las marcas están empezando a considerar las cajas de suscripción como una forma alternativa y muy efectiva de promoción de sus nuevos productos así como de captación de potenciales clientes.

Actualmente existen cajas de suscripción de múltiples temáticas: belleza (Glossybox, Joliebox), alimentación (Degustabox, Box from Spain, Menudiet), productos para la embarazada y el bebé (Nonabox, 5mimitos), vinos (Enolobox), productos ecológicos (Mumumío) e, incluso, canastillas para los amantes de su mascota (Mascobox), entre otras:

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Analicemos las claves del éxito de esta idea:

  • las cajas tienen un precio de venta reducido lo que, unido a que el consumidor tiene la certeza de que el valor del contenido de la caja es muy superior a lo que está pagando por ella, supone un factor determinante a la hora de realizar la compra.
  • periodicidad de entrega mensual, bimensual…de forma que no sature al usuario.
  • sin ataduras: no hay compromiso de permanencia, el usuario puede darse de baja en cualquier momento.
  • novedad: muchos de los artículos que componen las cajas son nuevos en el mercado, lo que proporciona al usuario cierta “exclusividad” a la vez que le mantiene actualizado acerca de nuevos productos y tendencias.
  •  formato: a  pesar de que a menudo se trata de cajas de cartón en las que simplemente figura el logo de la empresa, es un formato que resulta sencillo pero atractivo.
  • factor sorpresa: no es posible elegir los productos que componen cada caja. Y esto es lo más importante, lo que hace que sea una SORPRESA.

Bien pensado, esta idea es muy sencilla y su éxito se basa en que responde a uno de nuestros sentimientos más primarios e infantiles: la curiosidad, la magia de no saber lo que hay dentro!…a pesar de que el usuario está pagando por ello, las cajas de suscripción son percibidas casi como un regalo. Y es que ¿a quién no le gusta abrir un paquete?, ¿no os habéis fijado en la cara de ilusión de un niño (y de muchos adultos) antes de abrir un regalo? …esa incertidumbre de no saber qué es lo que nos vamos a encontrar, los nervios, el FACTOR SORPRESA!!…todo esto se ha tenido en cuenta a la hora de diseñar las cajas de suscripción.

Porque en Marketing, la propuesta más sencilla puede a su vez ser la más ingeniosa.

 

 

 

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