Facebook y sus nuevas reglas de juego

Facebook es una herramienta que debe ser aprovechada por las marcas para para conseguir audiencia rentable. Esta red social nos ayuda a convertir fans en lectores o clientes a través de la distribución eficiente del contenido, además de ser un canal de comunicación directo con los usuarios.

Facebook sigue ofreciendo todas estas posibilidades, desde luego (y Twitter está poniéndose las pilas) pero algunas de sus reglas de juego han cambiado y debemos tenerlo en cuenta para reaccionar a tiempo y controlar la evolución de nuestras estadísticas.

El objetivo, según explicaba el propio Facebook es “ofrecer a los usuarios contenido interesante y de calidad”, por lo que se penalizarán aquellas páginas que traten de atraer tráfico a su web a través de contenidos engañosos o sensacionalistas.

Pero, ¿cuáles son estos cambios y cómo afectan a nuestro día a día?

1) Actualización del algoritmo de News Feed

en el nuevo algoritmo cobran relevancia el tiempo de permanencia en la página, como indicador del interés que el contenido despierta en el usuario y el ratio interacciones/clics, esto es, si los clics son superiores a las interacciones (comparticiones, clics en “me gusta”, etc.), Facebook lo considerará como contenido engañoso porque los usuarios hacen clic pero, al no encontrar el contenido interesante, no interactúan con él.

2) Nueva política de concursos

Lo que hasta ahora era una mera recomendación ahora es de obligado cumplimiento y es que el segundo cambio, que ha entrado en vigor este mes y afecta a la política de los concursos, consiste en la prohibición de solicitar a los usuarios que se hagan fans de una determinada página en Facebook como condición para participar.

Debemos tener en cuenta estos cambios para evitar que perjudiquen a las estadísticas de nuestra página y, para ello, debemos esmerarnos en la forma en la que publicamos nuestros post. Las claves residen en:

– una buena entradilla (apostar por los enlaces y huir de las fotos con link)

– tratar de lograr la interacción con los usuarios (interacción versus clics), por ejemplo, fomentando el debate y la compartición) valiéndonos incluso de imágenes atractivas que impulsen al usuario a compartir el contenido.

– y, por supuesto, tratar de que nuestro contenido sea “de calidad”, esto es, apostar por contenido elaborado para conseguir el engagement del usuario y la permanencia en el sitio.