El cine nos “devuelve” a Steve Jobs

Y es que, si la revolucionaria idea de Mark Zuckerberg fue plasmada en “la Red Social”, el fundador de Apple no podía ser menos…

aunque es una lástima que sea a título póstumo.

Porque Steve Jobs no sólo transformó con iPhone el mundo de la telefonía móvil, sino que revolucionó la industria musical gracias al iPod y la tienda online de música iTunes; por no mencionar su incursión en la industria cinematográfica con Píxar, produciendo para Disney la primera película hecha entera por ordenador, Toy Story. Podríamos afirmar, incluso, que con Safari mejoró notablemente la experiencia del usuario al navegar por internet.

Con Apple el punto de venta pasó a ser un entorno casi lúdico donde el usuario puede interactuar plenamente con el producto antes de adquirirlo, un espacio para disfrutar. No en vano las tiendas Apple tienen una ubicación emblemática, la más grande, el Apple Store de Nueva York, situada en plena 5ª Avenida, premiada por su diseño. La oferta que encontramos en las tiendas comprende desde ordenadores Mac, dispositivos (iPod, iPhone, iPad), software, electrónica de consumo…etc. hasta teatros donde tienen lugar talleres, cursos y demostraciones para los usuarios, ofreciendo además servicio de soporte técnico.

Las bondades de Apple son innumerables, desde el cuidado diseño de los productos hasta la usabilidad de los menús, hacen que el cliente se sienta orgulloso de pertenecer al “club Apple” y mostrar el icono de la manzanita con el pleno convencimiento de que ha realizado la mejor elección al adquirir el producto. Buena prueba de ello es la repetición de la acción de compra; en Apple el concepto de cliente fiel cobra otra dimensión.

Steve Jobs ha conseguido lo más difícil: conectar con el usuario despertando en él el deseo de adquirir un producto Apple. Nadie como él ha sabido fidelizar al cliente a través de una acertada combinación de tecnología punta, diseño, innovación, exclusividad y un indiscutible toque de distinción y glamour. Hasta tal punto que el pasado viernes, 20 de septiembre en la tienda Apple de Pasadena (los Ángeles), los usuarios hacían cola de madrugada para hacerse con las nuevas versiones de iPhone (iPhone5S y iPhone 5C).

La gran aceptación de la marca Apple en el mercado se debe, no sólo a los atributos de sus productos, sino a la acertada visión de su fundador y a una impecable estrategia de marca.

Aún no hemos visto la película, pero no tardaremos…