El Brexit y su influencia en el eCommerce europeo

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2_06_2016 El Brexit y su influencia en el eCommerce europeoQuedan escasas horas para que se produzca la consulta sobre el denominado Brexit, el referéndum que determinará si Reino Unido sigue siendo parte de la Unión Europea o comienza a tramitar su salida de la misma. Si el resultado de la votación fuese a favor de la salida de la Unión Europea esto supondría importantes cambios en las relaciones comerciales entre Europa y el conjunto de países anglosajón. Como es de esperar, su salida también afectaría al sector de los eCommerce.

¿Cómo afectaría el Brexit a los eCommerce europeo?

1. Impuestos

Una de las consecuencias más evidentes del brexit sería el regreso de los impuestos de aduanas y los impuestos sobre el valor añadido a la importación. Las compras entre el Reino Unido y el resto de la Unión Europea perderían atractivo para los consumidores. Primero, por el sobre coste que supondría comprar entre Reino Unido y Europa, y segundo, porque la burocracia para hacerlo también sería más compleja.

Esta situación provocaría retrasos en las entregas de productos entre estos territorios como podría suceder al quedar estos retenidos en las aduanas hasta el pago de los impuestos correspondientes.

2. Costes operacionales

El aumento de los costes operativos sería especialmente negativo para los pequeños eCommerce. Pese a que sería perjudicial para empresas en ambos territorios, el daño sería mayor para las empresas inglesas al perder competitividad frente al resto de países europeos. Podrían incluso perder la capacidad de operar en el resto de Europa si no adecuan su legislación.

En cuestiones burocráticas, los eCommerce tendrían que cumplir la legislación interna del Reino Unido y la de la Unión Europea cuando operasen fuera del territorio Inglés, y en caso de existir discrepancias supondría un coste administrativo añadido

3. Legislación

La política de tratamiento de datos en la Unión Europea es estricta. Bruselas exige a todos los países que recogen datos en su territorio que realicen un tratamiento específico de los mismos. Reino Unido podría, como hace Noruega, adaptarse a la legislación europea y seguir sus directrices para mantener acuerdos con la Unión Europea. Independientemente a estas medidas, cabe la posibilidad de que Reino Unido se rija por su propia legislación en materia de protección de datos, suponiendo un problema de cara al resto de países europeos.

Además del tratamiento de datos, Reino Unido no tendría que atender a las sentencias de Tribunal de Justicia Europeo lo que podría ocasionar discrepancias jurídicas entre ambos territorios y dificultades para el comercio electrónico.

Si finalmente se produce el Brexit…

Una vez decidida la salida de Reino Unido de la UE, existe una amplia gama de posibilidades en función de la posición que adopte el país frente al resto de Europa. En el mejor de los casos, el Reino Unido podría optar por contraer un acuerdo de libre comercio y adherirse al Espacio Económico Europeo como han hecho varios países que no pertenecen a la Unión Europea. Esto supondría para el país tendría que adaptarse a la normativa de la UE en muchas materias. En principio, esta acción puede que parezca ir en contra del espíritu del Brexit de alejarse del control de la Unión Europea. No obstante, si el Reino Unido no se adaptase a la normativa de la Unión Europea perdería gran parte de su mercado exterior y se reducirían sus relaciones comerciales con el resto del Espacio Económico Europeo, lo que afectaría negativamente a su economía y previsiblemente, aunque en menor medida, a la del resto de Europa.