
Hace algunos años, la inteligencia artificial se nos antojaba como una utopía, como un sueño futurista difícil de alcanzar. Sin embargo, la IA es ya una realidad y está presente en multitud de ámbitos, incluido el sector e-commerce. ¿Cómo se está empleando esta tecnología innovadora en el comercio electrónico?
4 usos de la inteligencia artificial en un e-commerce
La creciente investigación e inversión en IA está favoreciendo el desarrollo de máquinas inteligentes capaz de percibir y analizar su entorno para llevar a cabo acciones orientadas a unos objetivos determinados.
Esto puede ser una gran baza para cualquier e-commerce independientemente de su tipología, ya sea una tienda online textil como esta o de materiales de construcción como esta otra. Pero, ¿qué aplicaciones concretas está desempeñando la IA para impulsar a los e-commerce?
1. Agilización de procesos
En la actualidad, el tiempo es un recurso más valorado que nunca. Precisamente por eso se está impulsando la incorporación de robots en las empresas. El objetivo es automatizar las tareas más mecánicas del e-commerce y agilizar el proceso productivo, con el consecuente ahorro de tiempo y costes que conlleva.
Además, lo más beneficioso de este uso es que los empleados humanos dispondrán de más tiempo para dedicarse a tareas más creativas y enfocadas a la generación de negocio.
2. Conocimiento del consumidor
Pero de nada sirve mejorar el desempeño de tareas sin una buena labor de estudio y segmentación del público objetivo. El análisis de datos nos ayuda a establecer distintos perfiles de consumidor para los que diseñar mensajes y campañas personalizados.
Un ejemplo de ello es el Deep Learning, una de las ramas más innovadoras de la inteligencia artificial. Con este método es posible registrar datos del comportamiento y preferencias de cada usuario y, en función de ellos, hacer recomendaciones de productos individualizadas y precisas.
3. Atención al cliente
Otra de las ventajas más evidentes de la inteligencia artificial en el comercio online es la posibilidad de mejorar la atención al cliente. A través de los chatbots, bots conversacionales que actúan como asistentes virtuales, los e-commerce pueden delegar funciones como el cobro de productos, la gestión de pedidos o la resolución de consultas.
Pero, ¿cómo es posible que un robot ofrezca una buena atención a los clientes? La clave está en el machine learning, técnica mediante la cual estos bots ‘aprenden’ automáticamente de sus interacciones con los clientes. Así se consigue que se eviten errores y, sobre todo, que se generen conversaciones cada vez más naturales y eficaces.
4. Mejora de la logística
Por último, la inteligencia artificial contribuye también a áreas logísticas como el envío de productos. Y es que aumentar la satisfacción de los clientes depende también de la rapidez y calidad de la entrega de la compra. En este sentido, empresas como Amazon están trabajando en envíos anticipados, que mandan los productos ideales de cada cliente (tras predecir la compra al analizar sus patrones de consumo) a su centro de distribución más cercano.
Un futuro marcado por los retos
La inteligencia artificial ya forma parte de nuestras vidas, pero todavía existen desafíos a los que hacer frente. Por ejemplo, siguen existiendo dilemas éticos que perfilan a los robots como una amenaza para el ser humano. Además, el continuo tratamiento con datos por parte de las máquinas hace más necesario que nunca ajustarse al marco legal, en este caso a la GDPR, la nueva ley de protección de datos que entra en vigor en mayo. Habrá que esperar para ver si logran superarse estos retos.