¿Fallan realmente las encuestas? (I)

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¿Están fallando las encuestas, la interpretación de los datos o la sociedad se está volviendo más compleja que nunca? En este artículo queremos reflexionar sobre ello. El año 2016 fue un año por el que muchos en investigación recordarán por los sorpresivos resultados en relación a encuestas internacionales. El referéndum de Gran Bretaña para salirse de la Unión Europea (Brexit), el rechazo a los acuerdos de paz en Colombia con las FARC y la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos.

Quizás el problema sea la atribución que le damos a las encuestas como si fuesen “futurología”. Si a día de hoy todavía nos equivocamos en pronosticar el tiempo que va a hacer al día siguiente, imagínese con el comportamiento humano, con miles y millones de comportamientos humanos agregados. La demoscopia constituye una fuente de información para que los diferentes interesados en el proceso política puedan tener idea de cuáles son las tendencias. Es hacer una foto de la realidad social. En algunos casos, son lo medios de comunicación quienes no saben interpretar los datos adecuadamente, atrayendo polémica y audiencia.

Por lo que intervienen varios actores o elementos que conciernen a la calidad y a la fama de las encuestas, y que pueden controlarse si hay buenos profesionales detrás:

  • La realización de un buen muestreo: ¿a quién vamos a preguntar? tiene que ser representativo del conjunto social
  • La realización de un buen cuestionario. Si hacemos preguntas abstractas, enrevesadas, con falta de categorías de respuestas, etc. Obtendremos datos que son “humo”, que no dan la información que queremos obtener.
  •  La correcta interpretación por parte del analista de los datos. Las encuestas preelectorales son una importante arma mediática,

Algunos ejemplos reales de la importancia de estos elementos:

La victoria de 5 mil ante 2 millones, la línea de salida de la demoscopia:

Este suceso es uno de los más sonados en la historia de la demoscopia, y que le dio credibilidad a la importancia de un buen muestreo aleatorio. En las elecciones presidenciales de 1936 se realizó la primera encuesta electoral masiva de Gallup, una empresa americana de sondeos de opinión, con una muestra de 5.000 individuos, dando como vencedor de las elecciones a Roosevelt. Mientras, de forma paralela, la revista The Literary Digest lanzó una encuesta a sus suscriptores, recibiendo más de dos millones de respuestas y dando como vencedor a Alf Landon.

Como ya sabemos, ganó Roosevelt. Pero, ¿cómo pudo acertar una muestra de 5.000 frente a una de 2 millones? Pues porque esos 2 millones no eran representativos de la población, sino que eran simpatizantes en mayor medida del Partido Republicano. Además, la entrega de las encuestas era voluntaria, por lo que los que las enviaran sería lectores muy interesados en la campaña electoral y que la tomaban mucho más enserio.

¿Qué pasó con el Brexit?:

Tras sondeos muy igualados, pero levemente a favor de la permanencia, los resultados se inclinaros por salir de la UE (51.9% de los votos, contra el 48.1% de permanecer, lo que supone 3,8% puntos de diferencia). Sin embargo, como vemos en el gráfico, los sondeos inclinaban esa pequeña ventaja hacia la permanencia en la UE.

Los britanicos frente al brexit

  • Uno de los principales errores fue no tener en cuenta las diferencias regionales: votaron por salir Inglaterra (53,4%) y Gales (52,5%) mientras que querían permanecer Escocia (con un 62%), Gibraltar (con un 95.5%) e Irlanda del Norte (55,8%).
  • Cuando hacían los sondeos, 1 de cada 10 estaba indeciso, dato que no se tenía muy en cuenta a la hora de dar pronósticos.
  • Parece ser que los que contestaban las encuestas (realizadas principalmente vía CATI, telefónicamente) eran más propensos a permanecer en la UE, mientras que costaba más que te respondiera un separatista. Por ello, los profesionales más serios insistían ya sea con más llamadas o por correo electrónico a los que no habían contestado la primera vez.
  • Además, tras los resultados, parece ser que otras variables fueron fundamentales, ya que los que votaron por irse son de poblaciones con menor educación formal, menores ingresos económicos y de zonas más envejecidas. Zonas en las que se tiende a hacer menos encuestas debido principalmente a costes y, por tanto, no se sabe la opinión de estas personas.
  • y, recordemos que las encuestas tienen un margen de error asociado al tamaño muestral. Los resultados estaban tan reñidos, que hay que tenerlo en cuenta.
El resonado Trump:

Viendo la evolución de los sondeos entre Hilary y Trump, y cómo en casi la totalidad de los datos ganaba Hilary, es normal la sorpresa con los resultados obtenidos. Todos los grandes medios de comunicación daban como vencedora a Hilary, excepto Los Angeles Times, cuyos sondeos los hacía Arie Kapteyn y quien más se acercó a la realidad.

trump encuestas

  • La principal enseñanza atribuida a este caso es que en Estados Unidos no basta con conocer el voto popular, sino el del Colegio electoral. Hilary ha ganado por votos, pero eso no es suficiente. Algo que ya había pasado en alguna ocasión, siendo la más sonada el caso de Bush y Al Gore, donde Al Gore perdió con más de medio millón de votos por encima que el vencedor Bush.
  • En el caso de Trump, es que llevó una estrategia de campaña más que novedosa, y fue capaz de convencer a los denominados estados “pendulares” o “columpio” en donde las encuestas no habían señalado a un claro ganador como en otras.
  • Uno de los problemas de los lectores de las encuestas es la falta de análisis de los datos ante la poca probabilidad que parecía que Trump tuviera posibilidades reales de ganar. Por ello, muchos simpatizantes de Trump no decía abiertamente su voto, ya que resultaba políticamente incorrecto por los discursos que había tenido el actual presidente algo racistas o sexistas.
  • Además, el voto de los indecisos suponía el 14%, que no se tuvo en cuenta, y que fue en gran medida hacia Trump ante la perspectiva de “un cambio”. Hilary sería la primera mujer presidenta, pero con una gran experiencia previa en la Casa Blanca como para ser percibida para liderar un cambio real.
  • Pero los sondeos estaban en lo cierto, Hilary ganó, obtuvo la proporción de votos más que el 90% de los sondeos indicaban, pero no tuvieron en cuenta los Colegios electorales.

¿Qué método siguió Arie Kapteyn para llegar a un dato más acertado que el resto? Lo primero, preveer los puntos mencionados y tenerlos en cuenta:

  • Para evitar que se le escaparan los que iban a votar a Trump al ser algo que estaba mal visto, volvió al método más antiguo de encuestar: envió miles de cartas con 5 dolares, premiando al que respondía con otros 15 dolares. Esto supone que el que contesta sienta una responsabilidad.
  • Siguió a una muestra de unas 4 mil personas durante el 2016, representativa de absolutamente todo el electorado, desde jóvenes hiper conectados urbanitas a ancianos rurales alejados del mundo digital.
  • En vez de preguntar el clásico: ¿A quién va a votar?  optó por preguntar la probabilidad de voto entre 0 y 100, así como la probabilidad de ir a votar o quedarse en casa.

Esta primera reflexión tendrá una continuación. Veremos qué pasó con el acuerdo de paz con las FARC y con el sonado sorpasso al PSOE por Podemos. ¿Qué explicación nos dará la investigación a estos fenómenos?

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